Regeneración

La llamativa circunstancia de que España formase ante Macedonia el pasado viernes con una pareja de defensas centrales compuesta por Marc Bartra y Nacho Fernández puso en evidencia la realidad que se avecina. No es cuestión ahora de desmerecer los méritos de ambos internacionales, aún muy jóvenes y con suficiente margen de proyección y crecimiento, pero el contraste con los sustituidos es palpable. O, mejor dicho, será palpable ante selecciones de alto copete. No es que nuestros jóvenes defensas no estén sobradamente preparados para las más altas exigencias de la competición. Simplemente es que su nivel, considerablemente alto, sigue aún por debajo del listón que marcan (o que en algún momento marcaron) tanto Gerard Piqué como Sergio Ramos, los habituales guardianes del área española. Tienda de camisetas de las Selecciones para el Mundial 2018, de alta calidad y al mejor precio.
No se trata tanto de un problema de déficit de jugadores específicos para la posición. No solo son los citados Bartra y Nacho. También aportan Javi Martínez, hoy también lesionado, o el realista Íñigo Martínez, incluido en la convocatoria de Lopetegui antes las lesiones de los más habituales. Además, por debajo empiezan a asomar con contundencia jóvenes valores como Jesús Vallejo, Jorge Meré o incluso Yeray Álvarez, candidatos evidentes a ocupar plaza en las convocatorias de la nacional durante la próxima década. Es decir, hay piezas para terminar de completar el puzzle, pero quizá no de la valía, en su conjunto, de las que hemos venido exhibiendo en estos últimos siete u ocho años. Sustituir a Carles Puyol o, cuando llegue el momento, Piqué y Ramos se presenta como una tarea imposible. Y no tanto porque lo que viene por detrás carezca de talento o de nivel suficiente para hacer olvidar a sus antecesores. Es más un asunto de exceso de nivel en la cúspide de la pirámide. De defensores que, en su momento, han sido referencia mundial indiscutible ofreciendo un rendimiento extraordinariamente alto. Es normal que todo lo que llegue inmediatamente después nos parezca una minucia a su lado.Camisetas de fútbol de selecciones nacionales del Mundial 2018, no te pierdas!
Con todo, la situación no es ni mucho menos catastrófica. Pocos equipos pueden presumir de contar en sus filas con dos centrales suplentes de nivel Champions (Bartra es titular indiscutible en Dortmund y Nacho es habitual en las convocatorias de Zidane) y con comodines como César Azpilicueta, la multiherramienta del Chelsea. La jerarquía y el rango de nuestros secundarios es palpable en sus clubes. Llegar al nivel del ciclo triunfal parece complicado por el momento, pero la regeneración debe iniciarse ya. Que el fútbol no nos pille a pie cambiado como en 2014.